Mi frecuencia de posteo se acerca peligrosamente a la de mi vida sexual. Los agradecimientos hay que dárselos a la universidad y su periodo pre-examen, responsables de los niveles de cafeína y nicotina de mi torrente sanguíneo en estos días.
Pero no todo es calvario siendo universitario. También reporta satisfacciones. El otro día, por ejemplo, me ahorré 1€ en la entrada de la cinemateca mostrando el carnet de estudiante. No las recuerdo ahora, pero seguro que hay más. Cuando lleve 700 películas vistas habré amortizado la matrícula de este año. Creo que es lo que más echaré de menos cuando acabe la carrera. Pero he visto que también tienen descuento los de la tercera edad, así que a este paso probablemente pueda seguir con mi descuento al terminarla.